Poco a poco se va conformando ese “11 de la Leyenda” que estamos repasando en el Tubo Skape. Si anteriormente hablamos sobre Higuita, Nayim y Okunowo, hoy le toca el turno al prodigioso Emmanuel Amunike.

Nuestro amigo Manu nació una oscura y lluviosa tarde del 25 de Diciembre de 1970 en Eze Obodo, Nigeria. Pese a encontrarse en navidades a la par que ignoro la religión predominante en Nigeria, esé día una bandada de cuervos graznaron al unísono cuando Emmanuel vió por primera vez la luz de este bello planeta.
Amunike era un chico especial, se podía hacer 100 o 200 toques con un ladrillo del 8 sin problema alguno. Cúal fue su suerte cuando para un cumpleaños su tío-abuelo le regaló el balón de cuero de España-82, con naranjito impreso en una de sus partes. Nuestro homenajeado comprendió entonces que eso que le acababa de suceder era una señal divina, y que algún día galoparía las más prestigiosas bandas del mundo, defendiendo los colores del club más grande de la historia: El Fútbol Club Barcelona.
Y se puso a entrenar. Compitó en Nigeria y Egipto antes que un bizco ojeador ojeador portugués se lo llevara al Sporting de Lisboa y ganara la Copa de Portugal junto a otro viejo conocido de la afición culé: Sir Bobby Robson. Cabalgó con recelo las bandas de Portugal hasta que el avispado Robson se lo llevar con él a Barcelona, previo robo de 3 millones de euros. Una cantidad estratosférica, teniendo en cuenta lo que nos mandaron.
Mientras tanto, entre el Sporting de Lisboa y el Barcelona, Amunike tuvo tiempo para convertirse en héroe nacional al meterle un gol a Argentina en la final de las Olimpiadas de Atlanta en 1996. Nigeria ganó a la postre por 3-2 y Sir Bobby Robson calificó al astro nigeriano como “el nuevo Giggs”. Lamentablemente, no llegó a tanto.
Incomprensiblemente jugó toda una temporada completa, luego su desgastada rodilla hizo crack y se tiró 3 temporadas viviendo del cuento en la ciudad condal. Corría el año 2000 cuando Joan Gaspart llamó a MRW con un importante cometido: “Tenéis que llevarme 75 kilos de deshecho futbolístico a Albacete.” La prestigosa compañía de transportes cumplió y el amigo Amunike jugó durante 2 temporadas en el Albacete, donde tampoco cosechó un excesivo éxito.
En 2003 probó fortuna en la Liga Coreana, los valientes del Busan l’Park tuvieron la fortuna de disfrutar vagamente con él. Jordania fue su último destino, quién lo sufrió el Al-Wihdat. Tras acabar contrato con la citada potencia mundial, Amunike decidio no seguir trotando el mundo y se afincó en Santander, donde todavía reside.
Palmarés de Manu:
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2 Ligas españolas con el F.C.Barcelona, en 1998 y 1999.
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2 Copas del Rey con el F.C.Barcelona, en 1997 y 1998.
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1 Recopa de Europa con el F.C.Barcelona, en 1997.
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1 Supercopa de Europa con el F.C.Barcelona, en 1997.
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1 Copa Catalunya con el F.C.Barcelona, en 1999.
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1 Copa de Portugal con el Sporting de Lisboa, en 1995.
Dos vídeos del maestro, su gol ante Argentina y el anuncio de Renault.


