
Leyenda Okunowo
Febrero 28, 2008Debo reconocer que tras Higuita era complicado sacar un jugador con más carisma, probamos fortuna con Nayim pero éste fue poco más que un peleón que metió un gol desde Cuenca. Pero hoy hemos dado en el clavo: os presentamos a Okunowo.
El amigo Gbenga Samuel Okunowo nació una tormentosa tarde de Marzo de 1979. Nuestro homenajeado descubrió en su más tierna infancia su extraña habilidad para correr más que el resto, y de ahí su vocación por el fútbol. Pese a que el balón en los pies le molestaba cual ladrillo, Van Gaal, hábil ojeador del mercado internacional decidió confiar en él para en 1997 llevárselo a un Barcelona que por aquel entonces todavía ganaba ligas.
En la 98/99 saltó al primer equipo donde incomprensiblemente aguantó toda la temporada, sumando un total de 14 partidos, evidentemente sin anotar ningún gol ni dar ninguna asistencia. Memorable debió ser la temporada para los socios culés viendo de carrileros a Okunowo y Bogarde (de este otro personaje ya hablaremos).
Tras darse cuenta el Barça que el chaval tenía el futuro bastante negro, decidió cederlo al Benfica. Allí y contra todo pronóstico anotó un gol en los 12 encuentros que disputó, no obstante decidieron devolverlo para Barcelona alegando que eso no era un futbolista. Cedido al Córdoba, ni debutó. El amigo ni corto ni perezoso se enroló en la liga griega de la mano del Ionikos (creo que tiene tantas copas de europa como el Milán). Nunca jugó un partido oficial.
A estas alturas (incluso antes), más de uno se hubiera ido al Telepizza a pedir trabajo, evidenciando que el fútbol no era lo suyo, pero Okunowo siguió intentándolo.
Dos años después, en la 2003/2004 reaparece en la liga rumana de la mano del Dinamo de Bucarest (otra potencia mundial), aquí consigue jugar 2 partidos. Le ponen un lacito y lo envían por Seur a Albania, concretamente al SK Tirana, el cual sería campeón de la Supercopa de Albania, obviamente sin que jugara Okunowo. Sin ponerse su camiseta para nada más que la foto hace las maletas de nuevo rumbo a Ucrania, el Metalurh Donetsk es su destino. Tras jugar 2 irrisorios partidos es cedido al Stal Alchevsk del mismo país, con 13 partidos a nuestro compañero le basta y le sobra para hacer descender al pobre Stal, su presidente fue apedreado días después.
Ya en Septiembre de 2007, con 28 años se marcha a Noruega, uno de los pocos países donde nuestro amigo no se había dejado caer. Entrena dos semanas con el Bryne (que tiene más nombre de cerveza que de equipo) y es descartado. En Noviembre de 2007 se encuentra sin equipo y al borde del suicido.
Pero el destino a veces reserva grandes oportunidades para los grandes hombres de nuestro tiempo. Cuando ya había escogido un edificio del cual saltar, llama a su puerta el Vilanova del Camí, equipo de Segunda Regional Catalana. Okunowo tira la oportunidad de su vida, falla en la prueba y se encuentra de nuevo sin equipo.
He aquí un breve resumen gráfico de la vida de nuestro amigo Gbenga. Esperemos que Rijkaard se acuerde de un viejo conocido y sustituya a Zambrotta la próxima temporada en el Camp Nou. Estamos seguros que Okunowo no ha dicho su última palabra.
Gracias por tantas tardes de gloria, Gbenga.
Otro grande de la historia del fútbol…
Poderoso Okunowo!
Me an molao mas los otros jugadores… este parece un pardillo…x-D
mira que hay jugadores extraños, que no va lo mio
Más quisieras tú Selu haber jugado una champions como el amigo Gbenga. Tiene el récord de entradas bien hechas (0). Este tío nunca robó un balón a un rival.
jajjajajja xD