Con frío pero con la alegría propia de disputar un buen encuentro, nos dispusimos el pasado sábado a las 19 horas en el Pabellón de Banyeres de Mariola, convencidos de poder derrotar de nuevo al Banyeres F.S. “B”. El resultado fue un 5-5 que por lo menos a nosotros no nos contenta pero, mucho peor que eso, nos vamos a casa con la sensación de que nos atracaron a mano armada. El árbitro no fue imparcial y acumula ya muchos más errores en nuestra contra que a favor, y eso no es casualidad y por eso, LO TENEMOS QUE CONTAR.
El partido comenzó bien, con una jugada por banda de Alfredo y un remate de cabeza de Selu para pornernos pronta y tranquilamente 2-0. Nuestros jóvenes y rápidos rivales contraatacaron bien, aprovechando los huecos que estúpidamente dejábamos al intentar seguir la marca sin saber rodar en el campo. Fruto de estos errores llegó un gol de ellos amén de varios lanzamientos al poste. Con el 2-1 y algunas patadas encima nos fuimos al descanso en un partido, que piense lo que piense quien quiera pensarlo, lo teníamos controlado.
En la reanudación gol de Ferri y réplica de los rivales: 3-2. A partir de aquí comenzó un poco el calvario. El ilustre colegiado, del cual hasta prefiero obviar su nombre, se empeñó en no ver ningún agarrón, patada o codazo a nuestro favor. Eso si, a favor de los chavales los vio todos, HASTA LOS QUE NUNCA EXISTIERON.
Alfredo tras jugada personal puso el 4-2 en el marcador y Navalón 5 minutos más tarde, tras exquisito zurdado puso el 5-3 en el electrónico, que parecía poco menos que definitivo. Aquí llegó definitivamente el atraco. Jugada de Alfredo por banda izquierda, agarrón y codazo cuando va a disparar a puerta y el balón se va muy desviado. Se levanta y reclama, el árbitro pasa olímpicamente de señalar la falta QUE EXISTIÓ y este, inmaduramente se lanza a darle una patada al rival. NO LO CONSIGUE, y el árbitro saca tarjeta roja por el gesto. La expulsión es incontestable, el proceso es más que discutible. Si hubiera señalado la falta, la cosa no habría ido a mayores. Es lo que le espetó al árbitro: “¿Esto es lo que quieres?, esto es lo que tienes!.”
Aguantamos 2 minutos con un jugador menos y fue salir el 4º, que fue el Húngaro y volver a jugar mal. Fruto de nuestro gran juego llegó el 5-4. Y la gota que colma el vaso:
Manso intentó controlar un balón y se hizo daño en la rodilla. Con Manso tendido en el terreno de juego doliéndose, nuestros rivales tuvieron la mala fe de hacer caso omiso a las quejas de nuestro compañero, encararon portería y marcaron el 5º gol. En ese momento, lo más justo para el deporte hubiera sido que nos hubiéramos ido, pues contra impresentables de este calibre (algunos, no todos), no vale la pena jugar. ¿Pero qué queréis que os diga?, somos un equipo que nunca baja los brazos y lo intenta hasta el final, aún jugando contra 6.
Al final el partido acabó 5-5. Y pese a que algún rival se hubiera merecido una colleja por mandarnos callar, cuando protestamos que no cortaran el juego CON UNA PERSONA DOLIÉNDOSE EN EL CAMPO, tuvimos más conocimiento que ellos y los dejamos por imposible.
Minipuntos:
- Pollero – 3 puntos. El Alado estuvo a la altura de sus alas.
- Pusa – 1 punto. Poco húngaro en esta ocasión.
- Navalón – 2 puntos. Estuvo correcto en ataque, flojeó en defensa.
- Luiso – 1 punto. Poco a poco.
- Manso – 1 punto. Hizo lo que pudo hasta que se fastidió.
- Ferri – 2 puntos. Bien.
- Selu – 2 puntos. Progresa adecuadamente.
- Alfredo – 0 puntos. Tonto por perder los nervios.
- Óscar – 1 punto. Suficiente.
- Sabino – 1 punto. Por animar.
- Rafica – 1 punto. Por subir.
- Negro – 1 punto. Por sacrificarse.
El PolloPunto de la Jornada: La Jugada con Sabor se lo lleva esta semana Navalón, por su recorte con la derecha y zapatazo con la pierna menos mala. Le salió un misil tierra-tierra ajustado a la base del palo que hizo inútil la estirada del portero rival. Bien Navalonens!
Todo el mundo sabe quién hace la crónica aquí. Ahora a título personal me disculparé de nuevo ante el jugador al cual intenté darle la patada. Creo que no se puede justificar mi acción, fue un momento de tensión y actué mal. El problema es cuando te pegan 10, 12 o 14 patadas por partido y los árbitros, en su cegera congénita y en algunos casos hereditaria, no pitan ni una y encima te dicen que no te han tocado, cuando tú sabes que si.
Pueden dar fe mis compañeros de equipo, que acabo casi todos los partidos (por no decir todos) con moratones, dolores y demás. En este partido hasta me dieron collejas, pero bueno. No está bien hecho, y pido de nuevo perdón. Pese a todo, es inadmisible es que un tío que intenta jugar a futbito acabe expulsado por una acción, tras recibir un agarrón y un codazo, y los que pegan todo el partido sigan y sigan pegando. Tampoco veo muy lógico que el entrenador de los chavales “ordene a sus chavales que me cazen”. Eso dice mucho de una persona.
En fin, ya sin ser a título personal, si no colectivo, pensamos que se nos está machacando muchísimo en tema de arbitraje. Que está claro que el árbitro ve lo que pita, pero no nos parece lícito pagar 400€ por temporada para que nos piten los mismos cegatos de siempre. Siempre se equivocan hacia el mismo lado, y al final, duele incluso más que las patadas que nos pegan y no señalan.
Bueno chavales, próxima semana: Domingo a las 12 contra Nacional Suiza. Por último, desear a Manso una pronta recuperación y que esté pronto con nosotros de nuevo.